He estado viendo con mucha atención todo lo que está pasando alrededor de las elecciones del próximo año. Las de alcaldes y diputados.
Nos damos cuenta cómo están tratando de resolver los enredos con relación al sistema o manera de votar (ya sea por banderas o por caras); cómo están tratando de explicarle a la gente el nuevo sistema, y bueno cómo están tratando de ¡crear más enredos para votar!
Pero hoy quiero compartirles algo que he sentido en mi corazón, lo cual creo que todos los cristianos evangélicos, con plena conciencia evangélica, debemos tomar en cuenta.
Sé muy bien, que cada elección es muy importante y que nosotros deberíamos enfocarnos en atender el perfil de cada uno de los candidatos.
De acuerdo al art. 126 de la Constitución de El Salvador establece los siguientes requisitos para ser diputado:
- Ser mayor de 25 años de edad.
- Ser ciudadano salvadoreño por nacimiento.
- Ser de notoria honradez e instrucción.
- No haber perdido los derechos de ciudadano en los cinco años anteriores a la elección.
Y para alcaldes, leemos esto en el artículo 202 de nuestra constitución: “Los miembros de los Concejos Municipales deberán ser mayores de veintiún años y originarios o vecinos del municipio; serán elegidos para un período de tres años, podrán ser reelegidos y sus demás requisitos serán determinados por la ley”
He llegado a pensar que ni los candidatos ni los electores han tomado en cuenta lo que dice la constitución (especialmente cuando se habla de “notoria honradez e instrucción”).
Entonces, ¿por qué este artículo? No se olvide que va para los cristianos evangélicos, y cuánto beneficio traería si todos los demás ciudadanos lo tomaran en cuenta. Sé muy bien que los demás ciudadanos que no son cristianos evangélicos podrían hacer valoraciones propias la cuales entendería, debido a que no tienen una conciencia de acuerdo a las sagradas Escrituras.
¿Por qué no tomamos en cuenta lo siguiente con relación a los candidatos a alcaldes y diputados?
No deberíamos votar por aquellos:
- Que sean ateos.
- Que tengan problemas con una vida de alcoholismo.
- Que sean católicos romanos practicantes (de cualquier congregación o corriente católica). Cómo vamos a seguir entregando nuestro país a dioses falsos.
- Que practican el satanismo, ocultismo y pertenecen a logias masónicas.
- Que estén apoyando a los homosexuales y lesbianas y toda desviación parecida. O más grave aún que ellos mismos tengan una de esas conductas pecaminosas.
- Que sean musulmanes. Pues los que practican esta religión quieren islamizar al mundo. Tienen un plan bien trazado.
- Que pertenezcan a otras religiones tales como el hinduismo, budismo, animismo, etc.
- Que tengan una vida sexual promiscua en la cual se les compruebe que han tenido varias
parejas y han dejado niños regados.
- Que tengan un récord de promesas incumplidas (para los que están buscando reelección).
Candidatos con perfil ideal:
- Gente que ame a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo, y con especial énfasis a los niños y los jóvenes.
-Gente que busque a Dios en oración y que tenga buenos propósitos para el pueblo.
Parece muy radical este planteamiento. ¿Pero cuándo vamos a entender nosotros los evangélicos que el evangelio que predicamos es radical? ¿Cuándo vamos a entender que los valores del evangelio son altísimos? ¿Cuándo vamos a dejar los evangélicos de acompañar aquellas cosas que no son agradables ante los ojos de Dios? Bueno ¿cuándo vamos a dejar de tener miedo? Si somos más de 2.5 millones de cristianos evangélicos en este país estamos llamados a ser protagonistas para decidir qué tipo de gobernantes tendremos.
Nuevamente reitero. Esta es una reflexión para el pueblo cristiano evangélico de El Salvador.
“Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra. Mas cuando domina el impío, el pueblo gime”.
Proverbios 29:2
“Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová”. Salmos 33:12ª
Pastor Jorge Hiram Rivera.